Guerra de Independencia de los Estados Unidos de América

La guerra de independencia iniciada por las "Trece Colonias" contra la metrópoli británica se inicio el 19 de abril de 1775 en la ciudad de Concord cerca de Boston, finalizando con la capitulación británica tras la Batalla de Yorktaown el 19 de octubre de 1781 ratificada con la firma del Tratado de París el 3 de septiembre de 1783. El tratado reconocía la independencia de Estados Unidos de América y otorgó a la nueva nación todo el territorio al norte de Florida, al sur del Canadá y al este del Río Mississippi. El paralelo 32º se fijaba como frontera norte. Gran Bretaña renunció, asimismo al valle del Ohio y dio a Estados Unidos plenos poderes sobre la explotación pesquera de Terranova.

Durante la guerra, Francia ayudó a los revolucionarios con tropas bajo el mando del Marqués de La Fayette, mientras que España lo hizo desde el principio gracias a Bernardo de Gálvez y de forma abierta a partir de la batalla de Saratoga, mediante armas, suministros y abriendo un frente en el flanco sur.

Mientras las relaciones entre Gran Bretaña y sus colonias americanas se volvían tirantes, los americanos crearon un gabinete en la sombra en cada colonia, con un Congreso Continental y Comités de Correspondencia vinculaban. Durante los combates en abril 1775, estos gabinetes en la sombra se encargaron de cada colonia y expulsaron todos los funcionarios reales.

El Preámbulo de la Declaración está influido por el espíritu de republicanismo, que fue usado como el marco de libertad Además refleja la filosofía de Ilustración, incluyendo el concepto de la ley natural, y el derecho de libre determinación.